El 5G es la tecnología que va a cambiar por completo nuestras vidas

El mundo que nos prometió la ciencia ficción Vivir en el futuro es frustrante. Los coches autónomos están en las calles,, pero no funcionan bien en las ciudades ajetreadas. Nuestras casas están llenas de dispositivos inteligentes, pero no lo suficientemente como para que hablen entre ellos. Tenemo realidad virtual móvil, pero ¿de verdad te impresiona esta tecnología en un móvil? Por todas partes vemos promesas de un mundo interconectado, pero no está claro cuando se harán realidad. Pero un próximo desarrollo en las comunicaciones inalámbricas podría ser la piedra de toque que lo cambie todo. Su nombre es increíblemente breve: 5g .El salto de las conexiones 4G a las 5G puede sonar como un pequeño cambio que no suponga mucha novedad, como puede pasar entre un iPhone 4 a un iPhone 5 y de este a un iphone 6. Sí, consigues una mejor cámara, un poco más de batería pero al final siempre es el mismo producto. Pero el 5G es diferente. Es especial. Todas las generaciones de redes hasta ahora se han dedicado a conectar a personas. Y la 5G no es diferente a ellas en este aspecto. Pero lo que de verdad la diferencia es que también va a conectar aparatos.

Su impacto inicial será obvio: I nternet será más rápido en los móviles que nunca (se espera que 5G sea diez veces más rápido que 4G). “Pero la velocidad no es realmente el aspecto transformador y que va a cambia el juego”, argumenta Rahim Tafazolli, director del Centro de Innovación 5G en la Universidad de Surrey. Lo que es transformador es que 5G se está construyendo desde cero para garantizar una señal confiable con baja latencia predecible (ese es el desfase entre una acción y una reacción en la red).

Estas son las dos cualidades que Wi-Fi o 4G nunca han podido garantizar. Esta confiabilidad es lo que hace que 5G sea una red especialmente útil para la comunicación entre los aparatos, por lo que se espera que marque el comienzo de una nueva ola de automatización. “Los robots no comprenden las demoras”, explica Tafazolli. “Si dices diez milisegundos entre la acción y la reacción, entonces tiene que ser de diez milisegundos”. Prevea un sistema de autos autónomos de rápido movimiento: los vehículos necesitarán poder comunicarse de manera confiable entre sí y el menor retraso podría ser catastrófico. 5G debería proporcionar el tejido de conectividad necesario.

En un mundo que ahora está en gran parte digitalizado, el alcance de la automatización es enorme. En la industria, por ejemplo, podremos imaginar fábricas en las que las máquinas y otros aparatos conectados hagan que la producción sea mucho más eficiente. Los robots no solo podrían trabajar rápidamente sin colisionar, sino que las líneas de fábrica también deberían poder reconfigurarse rápidamente para producir diferentes productos.

La idea de la “ciudad inteligente” también depende en gran medida de la automatización. La ONU predice que el 68 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades en el año 2050, una realidad que ejercerá una gran presión sobre los recursos. Si queremos evitar atascos distópicos, necesitamos sensores para monitorear el flujo de tráfico, pronosticar problemas y ajustar dinámicamente las señales de la carretera para evitar problemas como embotellamientos o accidentes.

Para ahorrar energía, necesitamos luces de carretera que se enciendan y apaguen en respuesta a la presencia de un automóvil. Para evitar fallas en la infraestructura, necesitamos trabajadores de mantenimiento de IA que puedan identificar problemas en una etapa temprana e intervenir. También necesitaremos drones que pueden cambiar las bombillas de las farolas o los robots ubicados dentro de tuberías de agua que reparan pequeñas grietas antes de que se agranden.

Como 5G será un estándar global, se debe generar una mayor interoperabilidad entre todos estos componentes, lo que estimula al sistema a trabajar de manera integral, a diferencia de todos los dispositivos inteligentes incompatibles que se encuentran actualmente en su hogar. Es decir, tu coche deberá poder hablar con el dron que está reparando una carretera.

A pesar de ser un sistema inalámbrico, una red 5G en realidad depende de una gran cantidad de cable de fibra óptica y el gobierno chino está implementando un vasto plan central para actualizar su fibra. Si esto le permite a China estar a la vanguardia de 5G, no solo impulsará su economía, sino que también rediseñará al país como una superpotencia innovadora con poder para rivalizar con los EE. UU. Una presentación filtrada de la Casa Blanca sugiere que la administración de Trump está preocupada. Y, por una vez, estarían justificados.

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